La Orquesta Filarmónica de Santiago, bajo la batuta de su director residente, Pedro-Pablo Prudencio, interpretó el famoso Concierto para violín, de P. I. Tchaikovsky; y la Sinfonía romántica, de E. Soro, la primera obra sinfónica escrita en Chile, estrenada en el mismo Teatro en 1921
La Orquesta Filarmónica de Santiago, bajo la batuta de su director residente, Pedro-Pablo Prudencio, interpretó el famoso Concierto para violín, de P. I. Tchaikovsky; y la Sinfonía romántica, de E. Soro, la primera obra sinfónica escrita en Chile, estrenada en el mismo Teatro en 1921